Lo mejor del mundo

domingo, 24 de marzo de 2013

24 xP

Si!!!!!
la pequeña Sam. No tuve más para contar de lo que hay, pero igual lo considero muy lindo.


La Noche Blanca (1978)
Historia de Samanta
Era solo una niña, maravillada por el mundo que la rodeaba. No hablaba ni siquiera con su madre, quien era la persona con la que pasaba todo el día. El hecho de su silencio era porque así  le gustaba estar. Charlaba con sus juguetes y nada más.
Su madre siempre preocupada se sentaba junto ella en el patio y la sentía cantar mientras peinaba su muñeca o tenía extensas conversaciones con sus osos de peluche. Se había vuelto muy independiente y nunca llamaba a su madre si lo necesitaba, pero tenía la ventaja de que su madre siempre estaba a su lado y tan solo una mirada bastaba para que la entendiera.
Vivía en una casa grande con un patio colosal. Lo que ella más adoraba en el mundo era que su madre le enseñara lo que fuere, pensaba que su mamá era la mejor en todo y muy inteligente.
-Samanta- Dijo la mujer.
Al instante la niña apareció saltando feliz. Se sentó junto a su madre en un amplio sillón del  gran salón. Ambas comenzaron a cantar la mujer a su hija mientras peinaba el cabello de la niña y Sam a ese público que había inventado hace ya muchos años.
-Niña que duerme en la bruma,
Niña que llora en la obscuridad.
Sueña con gente que la odia,
Sueños que nunca acabaran.
Abre los ojos y pregunta
¿Sola estaré un día más?
Sienta muñecas en su cama
Y les canta canciones sin fallar
Calla, calla pies descalzos
Calla, calla no llores más-
-Mamí- Dijo Sam a su madre.
-¿Qué sucede hija?- Dijo la mujer con mucha tranquilidad, aunque estaba contenta su hija le había dicho algo.
-Esta canción es muy triste- Confesó ella abrazando una muñeca.
-Sí, mi querida. Lo es- Exclamó su madre haciéndole una trenza.
-Yo soy como esa niña mami. Tengo miedo- Al decir eso con tanta tristeza hiso que su madre la abrasara.
Esa noche se sentaron en la hamaca del frente a ver las estrellas. A la media noche una tenue melodía se empezó a escuchar. Cuanto más fuerte se escuchaba la música se podía distinguir una luz. Luego de unos minutos.
Entonces fue cuando las vio. Eran hermosas mujeres que bailaban una especie de vals, algo complicado, creyó Sam. Usaban blancos vestidos largos y elegantes, muy cara joyería y máscaras finas y delicadas. Eran majestuosas, como daban pasos tan precisos, perfectos, como si hubieran nacido para bailar al son de esa música.
-Son hermosas, mami- Dijo recostándose sobre el regazo de su madre.
Quería verlas toda la noche, pero las carisias de su madre y su cansancio la durmieron al instante.

A la mañana siguiente ella despertó en su cama, sintiendo que toda la hermosura que había visto era solo un sueño más.
Se sentó en la cama y recordó su sueño. A las elegantes mujeres vestidas completamente de un blanco que brillaba en la obscura noche.
El sol que se asomó por su ventana la incitó a ver por la ventana.
Su aliento, al chocar contra el vidrio empañaba la poca visión que ella tenía de la plaza central, pero aun así pudo ver que en ella una gran cantidad de gente comenzaba a reunirse. Saltó de la cama y corrió abajo.
-¡Mami!- Gritó feliz la pequeña de apenas cinco años.
-¿Sí?- Dijo la madre cuando Sam entro a la cocina.
-Las señoras de anoche- Dijo intentando subirse a una banqueta alta.
La mujer riendo la subió y le dijo sirviéndole su desayuno:
-Sí, fui al mercado esta mañana y las vi. Si quieres podemos ir en cuanto termines tu desayuno- Besó su frente.
 Una vez terminó su madre de vestirle partieron a la plaza. Aún más llena de gente que hace unas horas, todo parecía muy alegre, pero ellas, quienes habían llegado más que tarde, no llegaban a ver nada.
-Hija, porque no te metes entre la gente y vas hasta el frente- Dijo la mujer.
Inmediatamente Sam corrió entre la gente. Al llegar al frente sintió que su sueño revivía frente a ella. Otra vez los vestidos blanco, que a la luz del sol brillaban aún más.
Todo para ella tuvo una vista diferente, el mundo se había vestido de fiesta, pero jamás hay que cantar victoria. 

¡Mañana una historia de Alex!
"Eran solo niños"
Te amo mi reina ^^
Mio

sábado, 23 de marzo de 2013

McClain Sisters - The Great Divide

Yo se que este tipo de canciones no son mucho nuestro estilo, pero es muy linda y quería subirla para que pudieras acordarte los días que estuvimos juntas. Como que acuerdo de que preferís las cosas en su idioma original la busque en ingles (con subtitulos porque es más mi estilo ^^)


Esta canción me trae muy lindos recuerdos.
Para los que quieran escucharla en audio latino este es el link:
http://www.youtube.com/watch?v=vf3YH0xBxVs

Los quiere 
Mio^^

Que poco 25 días!!

Jijiji. Me disculpo porque la historia de hoy es mucho más corta de lo que yo quería que fuera. Ademas no cuenta mucho, pero espero que les guste igual.


Como decir adiós sin lastimarte (1976)
Historia de Amelia
Ella con apenes tres años se destacaba por su fuerza, pero era la misma razón por la que todos le temían. Nunca había lastimado a nadie, era pacífica y muy buena, pero había algo que no le podían hacer jamás. Aunque ella todavía no lo sabía.
-Bueno niños, salgan un rato al parque- Dijo la maestra mientras golpeaba sus palmas.
Alex tomo a su hermana de la mano y salió corriendo. Se sentaron en el arenero y comenzaron a construir con el área.
-Mira, Ami- Dijo Alex al encontrar un collar en la  arena.
-Que lindo- Y se acercó ella.
Amelia tomo un lado del collar para verlo mejor. No era nada del otro mundo, solo una cadena de oro algo gastada.
-Oigan- Una voz hiso que se voltearan-Eso es mío- Dijo una niña más grande que los demás.
-Pero… Ali lo encontró- Dijo Amelia.
-¡No!- Gritó la niña. Tomo a Alex y lo alzo.
Él comenzó a llorar.
-¡Déjalo!- Dijo furiosa.
Su fuerza era descomunal, pero ella no lo controlaba. Le quitó a Alex y la golpeó de tal forma que voló por los aires y al chocar con la pared la agrietó.

Los problemas llegaron pronto porque aunque la profesora no le creyó a nadie Carol y Edward sabían el porqué de todo.
-Ami… no estoy enojado- Dijo Alex sentándose junto a ella en su cama.
-Lo sé- Y se acostó en las piernitas de Alex. Comenzó a llorar.
Luego de un rato sus padres aparecieron en la puerta de la habitación.
-Amelia, no llores mi amor- Dijo Carol desesperada, acercándose a ellos.
-No te aremos nada, Amelia- Aclaró su padre.
Amelia se reincorporó.
-Ame- Dijo Carol-Sabemos que eres espacial, yo y tu padre también lo somos- Ella chasque los dedos y a los tres una extraña cola les lució.
-¿Y yo mami?- Dijo Alex algo triste.
Carol suspiró no podía explicarlo de la forma compleja, solo podía decir:
-Alex, tú eres humano- Carol suspiró nuevamente-Amelia tendrás que irte a vivir con la tía Geni y el tío Ben-
-No… ¿Y Ali?- Preguntó triste.
-Él se quedara aquí con nosotros, debes prepararte vendrás conmigo. Nos iremos mañana- Edward fue tan frio que provoco el llanto de ambos, pero… le dolía y lo suficiente como para irse del cuarto. No podía ver a su niña llorar así.
-Niños quiero que duerman con nosotros. Tenemos que estar todos juntos ¿Sí?- Dijo Carol y los abrazo.

La noche fue larga. Ni Carol ni Ed pudieron dormir.
A la mañana siguiente
-¡Vamos, Amelia!- Gritó Ed guardando las cosas en el auto.
-Ya va Edward espérala es chiquita- Exclamó Carol, quien salía con ambos de la mano.
-Perdón- Dijo juntó a ellos alzando a Amelia.
-Chau mi cielo no agás renegar a la tía ¿Sí?- Carol la Besó.
-Sí mami- Dijo algo triste.
Alex se escondió tras Carol y lloró en silencio. Habían nacido juntos, compartido mucho y ahora se alejaban uno del otro sin estar de acuerdo. Su pecho se quejaba, pensaban.
Un largo viaje durmió a la pequeña Amelia. Una fea sensación la despertó asustada.
-Hola, nena- Un pequeño niño con un ojo extraño, la saludo.
-¡Veni, Ash!- Una voz se oyó.
-Vamos, nena- Le extendió su mano y le sonrió. Al bajar Doria se acercó.
-Vamos mami nos espera- Todos corrieron adentro del castillo.
-Que lindo- Susurró Amelia.
-¿Viste?- Dijo Ash. Su oído era muy potente.
-Acá esta la pequeña Amelia- Geni sonrió.
-Es linda. No le veo ningún parecido a ti Ed- Dijo Ben con medía sonrisa.
Geni alzo a la niña y le dijo:
-Hola, yo soy tú tía Amelia- Ambas sonrieron.  

Mañana: "Las noches blancas"
Para ese prometo esforzarme para que sea un poco más larga... Ademas quiero que les agrade mucho Sam.
Te amo!!
Mio

viernes, 22 de marzo de 2013

Día 26 :3

Hola!! Esta historia me mató es muy tierna y muy dolorosa y muy.... todo.
Espero que te pase lo mismo onee, esta va especial para vos.


Fueron como su Madre (1973 Septiembre)
Historia de Genevieve y Benjamin
Hacía nueve meses esperaban por el día que llegaría mañana. Gracias a la paciencia interminable de Ben y mucho reposo por parte de Geni pudieron lograr que en su vientre crecieran dos demonios.
Ambos fetos habían estado muy tranquilos, exceptuando algunas patadas. Geni había tenido que comer mucho para no morir desnutrida aunque estaba muy flaca y su cuerpo estaba más que débil, pero ella era muy fuerte. Además Ben no permitiría que ella muera.
Era de noche y los dos estaban acostados, mirando al techo, sin poder dormir en la obscuridad de la noche, pero cada uno creía que el otro dormía.
-Ben- Dijo finalmente Geni.
-Creía que dormías…- Comentó Ben a modo de preguntar lo que ella necesitaba.
-Estoy muy nerviosa- Confesó.
-Sos hermosa…-Dijo Ben feliz.
Ambos rieron. Geni se volteó hacía Ben con extremo cuidado.
-Ben- Susurró- Tengo miedo-
Ben se colocó de costado para luego abrazarla.
-Yo jamás voy a dejar que te pase algo, mi querida Geni- Besó su frente y la acorrucó en su pecho.
Unas horas después ella se durmió y él, como había hecho durante nueve meses, se mantuvo más que despierto junto a ella. El sueño pronto le comenzó a ganar y cuanto más peleaba más se cansaba. Así que decidió descansar un poco, lo cual fue mala idea porque en cuanto cerró los ojos Geni comenzó a pegar alaridos horribles.
-Ben, duele mucho- Pudo decir mientras lloraba.
-Tranquila no te desesperes, tenes que mantener la calma ¿Sí?- Dijo con su tono usual, pero estaba más nervioso que ella.
-Sí- Y comenzó a respirar como Ben le había enseñado. Lo cual hacía que el dolor disminuyera, pero no lo suficiente.
El niño que vendría era mucho más fuerte que un demonio común ya que Carol había dado bastante de su sangre para que sea lo suficientemente fuerte para reinar. Por eso el dolor era mucho más fuerte y no había ninguna posibilidad de que se salvarse, solo un milagro, pero un demonio se ríe de Dimitri.
Ben corrió a llenar la fuente con agua caliente al baño de su habitación. Al volver destapo a Geni y le sacó su ropa interior inferior.
-¡Lo veo!- Gritó emocionado. Ella rio.
Geni comprimió los puños rasgando parte de las sabanas. Ben levantó las piernas de ella, que temblaban mucho y las acarició para que se distrajera un poco.
-¿Lista?- Dijo Ben, habiendo vuelto a su tono de siempre.
-¡Hace rato!- Gritó Geni algo estresada.
-Entonces puja, Geni- La voz de Ben sonó raramente tranquila.
Los gritos y las respiraciones retumbaban por todo el castillo y cuando por fin cesaron se oyó un llanto sufrido.
-Listo…- Dijo aliviada.
-Sí- Remarcó Ben feliz. Luego procedió a cortar el cordón umbilical.
Con el trapo mojado comenzó a limpiar al niño. El cual lo miró con sus rojos ojos llenos de amor y con sus pequeñas manitos sujetó su dedo.
-Que fuerza- Exclamó orgulloso.
-Ben…- Exclamó Geni preocupada.
-Tranquila es la placenta si me das unos segundos- Dijo terminando de limpiarlo.
Él se acercó a la cuna que habían preparado y colocó al niño. De repente un gritó horrible perturbó a Ben quien de inmediato volteó. Entonces vio que Geni comenzaba a sangrar.
-¿Qué, qué sucede?- Preguntó mientras se acercaba desesperado.
-Creo que es otro… ¡Ben!- Gritó desesperada.
Al él fijarse notó que era otro, pero esta vez el niño que venía por la desesperación, sin tener noción lastimaba a Geni.
-Geni- Comenzó a acariciarla- Necesito que uses toda tu fuerza porque este te lastima, está asustado- Dijo con tristeza.
-Sí- Exclamó segura-¡Tranquilo bebito!- Gritó para consolarlo. Lo que funciona ya que reconoce la voz de Geni y se calma.
Pero con el primer puje el pequeño se puso peor. Continuó pujando, sin embargo comenzó a cansarse por la sangre que perdía.
-Ben- Dijo desesperada y con una voz muy débil.
-Por favor, Geni te lo suplico- Pidió desesperado, ambos debían vivir, quedarse junto a ellos.
Geni pujo una vez más con toda la fuerza que pudo juntar…
Ben sujetó al bebe con delicadeza. La sangre corría por los pies de la cama, ambos niños lloraban con dolor y Geni, agitada, desvanecía.
-Geni…- Dijo Ben.
-Estoy bien, voz… arréglalo así me los das ¿Sí?- Su voz era débil y sonaba triste.
Ben sin decir una palabra se apresuró a limpiarlo, luego de cortar el cordón. Después tomó a ambos y se los dio a Geni, Quien estaba muy débil. Antes de que pudiera siquiera pensar en curarla Geni dice triste:
-Quedate al lado mío, quiero que estemos los cuatro juntos-
Él entendía la petición y sabía que si no lograba salvarla esa sería su última oportunidad para estar junto a ella, pero no era lo que él quería y se convenció diciéndose que era egoísta.
-No Geni, primero me aseguro de que estés bien. Vamos a tener mucho tiempo para estar los cuatro- Dijo de manera fría y dura, pero a Geni no la afectó ya que lo conocía.
Ella sonrió.
Pasaron varias horas hasta que Ben estuvo totalmente seguro de que sus heridas no sangrarían ni aunque ella lo levantara a él. Se deshizo de la placenta y una vez ella estuvo limpia y cómoda se sentó junto a ella.
-¿Te mantuvieron despierta?- Preguntó riendo.
-Sí, son terribles- dijo sonriendo.
-Son bellos- Exclamó Ben más que feliz.
-Igual al padre- Y los abrazo más fuerte- Ben… ¿Crees que se lleven bien?- Preguntó solo un poco preocupada.
Ambos miraron a los gemelos, los cuales desde hace rato permanecían callados y atentos a las palabras de sus padres.
-No lo sé, si te digo otra cosa mentiría- Exclamó aun viéndolos.
 -Yo creo que sí y muy bien- Dijo al mirarlo a él-Estas fascinado… Te amo-
Ben se volteó y la besó dulcemente.
-Yo te amo más- Dijo cuándo se separó un poco de ella.
-Ben…- Exclamó mirándolo desde abajo.
-¿Sí?- Roso su nariz.
-¿Cómo les ponemos?- Preguntó intrigada.
Miraron a los bebes al separarse. Como agitaban las colitas, una negra y otra blanca. Los nombres no llegaban y el tiempo pasaba.
-Mira Ben, está empezando a amanecer- Comentó Geni asombrada.
Ben rio.
-Me había olvidado del tiempo- Dijo extrañado.
-Eso es muy extraño- Rio tímidamente.
Al callarse recordaron que sus hijos aun no tenían nombres y volvieron a mirarlos.
-¿Se te ocurre algo?- Preguntó Ben algo cansado.
-No…- Contestó, pero de repente se le ocurrió algo-¿Cómo se llamaba tú papá, Ben?- Preguntó finalmente.
Él la miró.
-No quiero que se llamen como él- Dijo algo enojado.
-¿Por qué?- Preguntó preocupada.
-Él… nunca estuvo y además su nombre no me gusta- Contestó con frialdad, pero rápidamente le sonrió y dijo-Perdón, no quiero arruinar el momento, pero… ¿Por qué no le ponemos Ash al más chico?-
-Sí, es muy lindo- Dijo, ella, sonriendo.
-¿Y… tú papá?- Preguntó mirándola.
-¿Qué tiene, él?- Lo cuestionó pensando en otra cosa.
-Su nombre es…- Dijo como para que ella terminara la oración.
-Dorian- La palabra quedo suspendida por unos minutos hasta que ambos se miraron.
-Me encanta- Dijeron al mismo tiempo. Ambos rieron.
 Durmieron toda la tarde hasta que el hambre de todos los despertó.
Dos años y medio después
Un par de niños, de apenas dos añitos, corrían, mañana y tarde, por todos los rincones de la casa junto con sus padres. Quienes los consentían, pero al mismo tiempo les enseñaban a ser buenos y amables.
A la hora de comer Ben se encargaba de la comida mientras Geni bañaba a los pequeños. Luego de comer iban al centro a comer helado. Durante las tardes se la pasaban en el parque.
Y al cenar iban derecho a la cama… Una rutina que todos disfrutaban todos.

-Mira, mami- Exclamó Ash señalando a una mujer enmascarada.
-¿Te gusta Ash?- Preguntó Geni.
-¡Sí!- Gritó feliz.
Como había mucha gente Ben le hiso caballito a Ash y Geni alzó a Dorian.
-¿Papi por qué hay muchas personas?- Preguntó Dorian.
-Por que festejan Halloween- Contestó Ben feliz.
-¿Qué?- Preguntó inocentemente Ash.
-Es una fiesta  donde todos de disfrazan y los niños piden caramelos- Dijo paciente Geni.
-¿Podemos, mami?- Dijeron Dorian y Ash emocionado.
-Sí ¿Podemos mami?- Dijo Ben molestando a Geni, obviamente fue la única en entenderlo.
-Sí, todos vendremos a pedir dulces- Dijo Geni sonriendo, pero miró a Ben con algo de enojo.
-¡Sí!- Gritaron los tres.

Luego de comprar todo lo necesario volvieron al castillo. Cuando anocheció Geni comenzó a Bañar a los niños.
-Mami, mami- Decía Ash mientras salpicaba un poco.
-Sí. Quédate quieto Dorian si no, no puedo- Geni parecía loca, pero se divertía.
-Me gusta mi traje de gatito- Comentó Ash tomando la mano de su hermano.
-¿Ah, sí? ¿Y a voz Dorian, te gusta tú disfraz?- Preguntó lavando aun a Dorian.
-Sí, mucho mami- Dorian se destacaba por ser él tranquilo, no era tímido, pero cuando hablaba se notaba que era muy pacífico y con apenas dos años bastante responsable.
Al terminar de bañarlos los llevó a la habitación donde ambos dormían (de todas formas estaba al lado de la de ellos).
Una vez le puso lo disfrazases se fue a cambiar. Ben apareció un ratito después portando su viejo uniforme nazi.
-Soldados formación- Dijo fingiendo un tono autoritario exagerado.
-¡Sí!- Dijeron algo asustados, parándose en fila. Intentando sacar el poco pecho que tenían.
-¿Están listos para pedir dulces hasta caer del sueño?- Marchaba de lado a lado dando largas y pocas pisadas.
-¡Sí!- Reían por como él hablaba.
Se arrodilló para estar un poco más cerca de ellos y susurró:
-¿Están listos para darle un gran, enorme abrazo a mamá cuando llegue?-
-Sí, papi- Dijeron en el mismo tono de Ben.
-¿Qué tanto habla ustedes?- Geni aparece por la puerta vestida de bruja (irónico ¿No?)
-¡Mami!- Gritan ambos corriendo hacía Geni.
Esa noche la pasaron como ninguna otra, comieron muchas golosinas, molestaron a algunas almas y por ultimo bailaron en el parque con todos los pueblerinos. Algo que ninguno pudo olvidar.

Mañana podrán leer sobre Amelia y Alexander en: "Como decir adiós, sin lastimarte"
Te amo onee!!!
Mio:3

jueves, 21 de marzo de 2013

27 días^^

Acá esta lo que prometí ^^ me alegra haberlo terminado. Igual termino siendo más corto de lo que esperaba, pero igual me gusta... Dejó ver el lado de Ben "el medico". Es multifacetico (perdón si no esta bien escrita, no la puedo encontrar en ningún lado) Todo lo que él quiere lo hace. Lo amo!!
También cuento el nacimiento que más espere... no le puse detalle (por si se lo preguntan)
Bueno... disfrute.

Un Demonio y un Ángel (1973)
Historia de Genevieve y Carol
Un dolor muy fuerte la había hecho desfallecer. El perder su primer embarazo era doloroso tanto hoy como cuando sucedió.
Luchaba consigo misma para mantener esa sonrisa que todos querían ver, pero de noche cuando solo el amor de su vida le podía ver, caía en ese poso que ella llamo tristeza.
 Años, incalculables, habían pasado ya desde la perdida aún sentía la misma desdicha, pero no lloraba más. Cuando se enteró de lo que ahora se engendraba en su vientre, no pudo esperar.
La mañana se la comenzaba en el patio con el desayuno que Geni amaba hacer (aunque solo lo supiera Ben) Y todos a la mesa disfrutando, pero esta vez Carol no se presentó. Todos se ofrecieron buscarla, pero solo al final Geni fue elegida.
Caminó decidida y preocupada. Carol jamás llegaba tarde.
Llegó a la habitación de ella y sin tocar entro.
-¿Carol que haces?- Preguntó asombrada al verla recostada.
-Reposo… Veni que te quiero contar algo, Geni- Dijo Carol contenta, pero algo sería.
-¿Qué pasa?- Y Geni se sentó junto a Carol.
-Estoy embarazada otra vez, Geni- Su voz sonaba algo ronca por dormir, pero estaba muy feliz, Geni lo supo.
-¿No se lo querés decir a Ed?- Preguntó Geni. Tal vez por eso estaba en cama.
-Sí, pero no quiero levantarme…-
-Entonces te traigo el desayuno acá y llamó a Ed- Interrumpe a Carol muy feliz-Ahora vengó-
Corrió a buscar todo.
Geni siempre fue así con ella, se tuvieron un cariño incalculable desde que se conocieron. Cuando  volvió de su aventura en la tierra era algo diferente, más extrovertida, algo más dura, pero jamás dejo de complacerlos.

8 meses después
El dolor que golpeaba su vientre la hacía temblar, pero por lo menos era ese el dolor y no el que la deja sin razones para seguir.
-¿No van a llamar a un médico?- Dijo Ben preocupado porque ella seguía en la cama y todos se miraban.
-¿Qué es un médico, Ben?- Dijeron a unísono Ed y Geni.
-Dios, a ver si me acuerdo algo…- Ben pensó unos minutos-Quiero que me traigan, escuchen bien, una fuente con agua caliente, tijeras, un recipiente y un pañuelo- Ordenó Ben desesperado. Ed y Geni corrieron en la búsqueda.
Ben se sentó junto a Carol quien, pobre, no daba más.
-Gracias, Ben- Dijo agitada.
-Tranquila no te fuerces, mira tenes que respirar con la entre abierta y rápido ¿Sí?- Dijo Ben acariciando la cabeza de Carol.
-Sí- Comenzó a respirar como le había dicho Ben y comenzó a sentir menos dolor.
Luego de unos minutos aparecieron Ed y Geni con las cosas que precisaba Ben.

El parto había durado más de lo que Ben hubiera querido, pero al final dos hermosos mellizos estaban en los brazos de Carol.
-Ed…- Exclamó Carol preocupada.
Todos la miraron, Ed se acercó.
-¿Qué pasa?- Dijo asustado.
-El niño es humano- Su voz sonaba triste. Ed los abrazo.
-¿Cuál es el problema?- Preguntó Ben.
Carol lo miro y le pidió que se acercara. Él se sentó en cuanto Edward se levantó. Ella le dio al niño. Al tomarlo noto lo débil que era.
-Es…- Intento decir Ben, pero Carol lo interrumpió.
-Tan débil… además no tiene cola. Mira si los humanos pudieran gobernar el cielo o el infierno, no existiríamos. Además lo matarían al instante…- La tristeza que expresaba la voz de Carol provoco un silencio.
-¿Y sí se los llevan y los crían como humanos?- Pregunta Ben jugando con la manito del niño.
-Ben eso sería…- Intenta hablar, Geni, pero Ed y Carol dicen juntos:
-Sería lo mejor-
Geni queda atónita. Ben sonríe, él seguía hipnotizado con él bebe que tenía en sus manos, le recordaba, en parte, a Leon.
-No quiero que se vallan- Dijo en un sollozo Geni.
Ben la miró.
-Tranquila yo estaré contigo para siempre, Mi hermosa- Dijo mirándola con una dulzura que a Geni le bastó. Ella asintió.
-Ben…- Él volteó a ver Carol-¿Le podrás poner nombre?- Y sonrió.
Todos miraron atónitos. Era más que una tradición que la madre nombrara al hijo y el padre a la hija, pero Carol no era de seguir esas cosas.
-Yo…- Miró al niño-Alexander- Como Carol rió de felicidad la miró.
-Me encanta- Dijo divertida-Ed… te toca- Sonrió.
Él se quedó pensativo, reposó su espalda sobre la pared.
-Mejor que lo elija Geni- Dijo de la nada mirándola con amor.
-Amelia- Dijo segura.
-¿Por tú mamá?- Preguntó Ben.
-Sí- Dijo llena de felicidad. Siempre quiso tener a alguien que supiera todo lo que ella pensaba, así no tenía que hablar tanto. Lo amaba profundamente.
-¿Cuándo voy a ponerme mejor, Ben?- Él sintió como Carol tiraba de su camisa.
-Mañana podrán partir, reinita- Le sonrió y miró a Geni-Sera mejor que nosotros nos vallamos, para que ellos puedan descansar. Es bastante tarde- Dijo con una voz pacífica.
Ella asintió, él se levantó y al entregarle a Alexander a Ed se fueron.
Cuando llegaron a la habitación, Ben se desplomo sobre la cama. Geni comenzó a cambiarse.
-Que lindos que eran ¿No Ben?- Dijo Geni mirándolo.
-Mucho…- Al mirarla, Ben notó que estaba de espaldas a él. Con cuidado se acercó a ella y la abrazó por la espalda-Te amo- Besó su cabeza.
-Yo más… Quiero uno…- Dijo Geni de la nada, con una voz algo triste.
-Yo igual… pero ¿Por qué la tristeza?- Pregunta abrazándola más fuerte.
-No puedo engendrar un demonio en mi vientre… soy débil, Ben- Comenzó a llorar.
-Tranquila- Dijo con una dulzura que hiso que ella se sintiera fuerte.
-¿Y si hacemos que se engendren en otro lado?- Dijo acariciando el brazo de Ben.
-Muy buena idea, mi amor- Dijo casi dormido.
Pero ninguno durmió.

A la mañana siguiente Carol y Ed, juntos con sus hijos se fueron para poder criar a los dos como humanos.
Carol estaba más que feliz porque les daría una vida bella a sus hijos, en cambió Edward estaba triste por el tener que alejarse de Geni. 

Mañana: "Fueron como su Madre"

Te amo!!!!!!!
Mio^^

miércoles, 20 de marzo de 2013

28!

Esta es mucho más corta, pero igual de bonita. Queria que aparecieran un poco Carol y Ed antes de ser papis^^.
Es pero que disfrutes mi querido cascabel.


Cascabel (1947)
Historia de Genevieve
Hacía ya meses que había regresado junto con aquella alma que llamó su atención en cuanto la vio.
Ella quien estaba más que resentida por sus otras relaciones considero esta como un juego del que ambos formarían parte. Para él esto se sentía volver a nacer o… algo parecido.
El “Abismo”, como todos le decían, parecía a la vista un pueblo común. Su arquitectura, parecida a la del siglo XVIII, era bastante pintoresca. Las calles que eran de grandes piedras superpuestas y que al horizonte se pudiera distinguir un gran castillo, te daban la certeza de que solo era un pueblo más (dejando de lado la forma en la cual llegas), pero al uno fijarse en las personas que caminaban por las calles:
Algunas con partes de animales, algo que era absolutamente genético.
Ropas extravagantes, coloridas.
Y sobre todo eso su belleza esplendida, impecable. Ninguno aparentaba más de 18 años. Ben se sintió viejo.
Al llegar a las puertas del castillo una “chica” (la reina) corrió a abrazar a Geni.
-Buenos días, Ben- Dijo Carol sonriente, una vez se separó de Geni.
-Buenos días, Carol- Su voz sonó seria, pero parecía cansado.
-¿Cómo les fue con las compras?- Preguntó la reina mientras hacía un gesto para que entren.
-Muy bien- Contestó Geni-Lo único, no conseguimos lo que pidió Edward- Ben la escucho algo triste.
-No se hagan drama, siempre lo pide, pero nunca hay- Dijo minimizando el asunto. Carol siempre quería que Geni tuviera una sonrisa o por lo menos eso notaba él.
Entraron al salón principal, donde los recibían un par de tronos. En uno se encontraba sentado Ed.
-Hola, tardaron mucho ¿Tienen mi cascabel?- Dijo, aun sentado, Edward.
-Lamentablemente no, pero el levantarte y salir a buscar uno sirva para que dejes de pedir algo que aquí, nadie tiene- Dijo Ben serio. No lo conocía hace mucho, pero no le caía bien. Además por el cariño que le ponía Geni a las cosas que él pedía había sido, para Ben, deducir cual era la historia.
Carol estallo en una carcajada y Geni sonrió, no era de reír. En cambió Ed no lo tomó nada bien. Jamás se había peleado con nadie, además le dolía que a Geni le resultara divertido.
-La próxima iré yo, perdón por ser odioso- Dijo avergonzado mientras se acercaba a ellos.
Cuando saludo respetuosamente a Geni y le dio las gracias, Ben dijo con una gran sonrisa:
-Muy bien hecho, aquí está tu premio- Y de su bolsillo sacó un cascabel con una cinta roja de la cual colgaba.
La mirada de Ed se ilumino y tomo el cascabel entre sus manos y lo hiso sonar entre las mismas para guardarse el ruido solo para él.
-¿Dónde lo encontraste?- Preguntó Carol feliz.
-Lo tenía- Tomo repentinamente a Ed de la mano acercando su rostro al suyo- Espero que lo cuides con tú vida por que fue un muy preciado regalo- Lo soltó con paciencia y se fue.
-Espera, Ben- Dijo Geni y fue tras él.
-Qué lindo gesto de parte de Ben, Edward- Se apoyó en el hombro de Ed.
-Sí, ven escucha un poco- Dijo Ed. La besó y luego lo agitó.

-Ben- Dijo Geni al llegar juntó a él.
-¿Sí?- Preguntó, aún caminando.
-¿Por qué se lo diste?- Geni tomó la mano de Ben, como era muy bajita apenas podía seguirlo.
-Porque me arto- Dijo como si escupiera las palabras.
-Mentira- El tono tan seguro de ella hiso que Ben parara y la mirara.
-¿Qué?- Sonó indignado. Lo estaba, él jamás mentía.
-Que no lo hiciste por eso, fue por otra cosa- Dijo enojada, mirándolo a los ojos.
-Mira, sé por dónde viene esto y te voy diciendo desde ya que jamás, jamás miento. Vos no me preguntaste si tenía otras razones- Sonaba más que enojado.
-Entonces ¿Cuáles fueron las otras razones?- Sus ojos se volvieron serenos, al igual que su voz.
-Porque odio verte mal por él- Dijo rendido, pero aliviado.
Ella lo abrazo, le gustaba que fuera de esa forma.

Luego de cenar
Una vez en la habitación que ambos compartían él, más aliviado, preguntó:
-¿Qué tiene de maravilloso un cascabel, que Ed lo quería tanto?- Se recostó sobre la cama, con la camisa desprendida.
-Te dice tú deseó más anhelado- Dijo recostándose también.
-Y… ¿Sirve?- La miró al decirlo.
-Es una posibilidad…- Se miraron al instante. Rápidamente corrieron hacía la recamara de Edward y Carol.
Geni golpeó desesperada la puerta de la habitación gritando:
-¡Edward, préstame el cascabel!-
Ben tocaba la puerta incesantemente, pero con paciencia. Al sentir que la puerta se habría, luego de unos minutos.
-Tomen, pero lo tiene que hacer sonar Ben porque se lo dieron a él- Dijo Edward con una voz ronca y cansada.
Ben tomó el cascabel entre sus manos y lo agitó. Rápidamente Geni y él  acercaron sus orejas para escuchar.
-Oh cielos, miren lo que tenemos aquí- La voz de una mujer se oyó-Tienen el mismo deseó, algo lindo… Ambos desean el amor del otro…- Esta tan rápido como había hablado se cayó.
Ambos se miraron sonrientes. Ben dejo caer el cascabel sobre la mano de Edward y tomó la de Geni. Caminaron tranquilamente hasta llegar a su habitación.
Esa noche a diferencia de las otras no durmieron dándose las espaldas sino que directamente no pudieron hacerlo.
Ya que lo suyo era amor puro… 

Para mañana: "Un Demonio y un Ángel"
Te amo
Mi onee